Oialume-Zar (Astigarraga): Abril 23, 2026

Volvemos 11 años después a la otrora sidrería del granizado.

Asistentes: Edu y Nesss

Previo

Tras un par de pintxopotes en Hernani (Kixkal, con su sidra naranja por 1 euro, y el Harresi, con un platillo de numerosos trozos rebozados que sacan de pintxo), tomanos camino del bus (que Edu sigue cojo de la rodilla izquierda) y vemos la recogida de la entrega de premios de la XII. Bota Bertsoa en que participamos en Zelaia este año con los ancestrales bertsos de la Sagardo Bira (que no fueron seleccionados). Bajamos del bus en Martindegi, y tras esquivar coches y motos que van y vuelven buscando aparcamiento entre Zelaia y Oialume- Zar, intentamos adivinar dónde se hacían las famosas sesiones de baile en Oialume, sin mucho éxito.

Sidrería

Mantiene la distribución de hace 11 años. Discusiones sobre dónde estuvimos la otra vez y cuál era la puerta que provocó la bronca que recibieron Josetxu y Edu entonces. Al final, revisar el acta de aquella vez confirma que Nesss tenía razón. 6 kupelas de madera, 3 tumbadas y 3 de pie, en nuestra sala, abiertas de la 2 a la 5 (siendo la 4 nuestra favorita), 3 kupelas metálicas junto a la puerta de la bronca (abiertas dos de ellas) y otra sala aparte con tres kupelas metálicas donde al final el jefe mayor de la sidrería nos hizo rondas de txotxes masivos abriendo indistintamente dos de ellas. En dicha sala de los txotxes destaca el cuadro- mural que adapta la Creación de Adán de Miguel Ángel a un propósito más sidreril: Dios escanciando una botella de sidra Oialume-Zar a unos expectantes brazos en alto con vasos. Y hemos dicho vasos y no copasssss... Dicha foto quizá merezca un lugar en nuestra web. Bastante gente repartida entre las tres salas con mesas, al entrar ya había una mesa comiendo el txuletón así que nos preparamos para otra sidrería exprés en lo tocante a la comida.

De comer: dos trozos de txorizo a la sidra, bien gordos (a cascarla la txistorra!), una tortilla de bakalao bien amarilla (con un reparto nada uniforme de la sal) que no estaba nada mal, dos trozos de bakalao frito bien presentados, con tiras de pimientos verdes y rodaja de ajo tostado (Nesss arrasa con las espinas, 7-0, lo que baja mucho su ritmo de deglución, lo que provoca algún txotx en solitario de Edu). Como siempre, tuvimos que pedir tiempo muerto antes del txuletón, por la velocidad supersónica que tenían sirviendo comida. El jefe nos insiste en poner nuestro txuletón en la brasa ya, antes de comenzar los txotxes pero le decimos que primeros los txotxes, que es a lo que hemos venido, y luego el txuletón. Cuando lo sirvieron casi se nos caen las lágrimas al ver por fin un txuletón sin cortar, que está muy rico y tierno, y que nos deje henchidos de gozo. De postre (que olvidamos fotografiar), un triángulo de queso y un trozo de membrillo (que cortamos en cuatro trozos cada uno), un número justo de nueces vascas, que fueron justamente aplastadas a manotazos, y dos martintxos de Tolosa (provocando los gruñidos de Edu, que abronca a Nesss por haber pedido postre total a la camarera pizpireta de gran sonrisa). Al final, nos cobraron 92 euros en total (46€/cada, un poco caro; luego vimos que a causa del bakalao a precio de oro). Y 3€ por cada martintxo de bocao (grrrrr!!!).

En una mesa vemos a nuestro bertsolari favorito del Txotx-berri de 2002, más talludito que entonces; Esta vez sí dice acordarse de hace 24 años, cuando él tenía 17 (ergo ahora tiene 41), no como en Lizeaga en 2019 que no recordaba nada (es conocido que el consumo de sidra agudiza la memoria). Iba acompañado de otro bertsolari... que también le acompañaba en Lizeaga en 2019, esto es un deja vu, y variada chavalería. También nos confirma que ahora es quien lleva Ipintza en Astigarraga. Pues hoy no le toca, por lo que vemos.Eso si, pocas mujeres. A lo largo de nuestra estancia, entran y salen cenada no poca gente. También muchos fumadores que van y vienen a la zona exterior. Algunos de ellos con un outfit cool, bebiendo agua. Ambiente casi de la Ruta del Bakalao (frito?). Vídeo de Edu a los curiosos y amplios baños, con señalética en sus puertas más postural que sexual, con comentarios del propio cámara. A las 21:47 inoportuna llamadita de Goyo a Edu para concretar la sidrería del sábado, que nos pilla comiendo.

Disparidad de opìniones con el nagusi txotxero sobre cuando tuvo sidra francesa. Este año es toda manzana local, pero ya esperan que la cosecha sea corta con vistas a la sidra del año que viene, y prevé que vaya a comprar manzana de Normandía y Asturias, vaya dominio del negocio... Bebimos como los peces del villancico y la canción de Ladilla Rusa, todo ello junto. Intentamos socializar cuando otras cuadrillas abrían kupelas, sin mucho éxito. Un mustio abrió kupela y se dio el piro cuando pusimos nuestros vasos, que poca profesionalidad La chavalería de los bertsolaris se va pronto, y los dos bertsolaris pasan a otra mesa, donde se les juntan otros tres... incluyendo el feo de las copas de sidra, que este año no nos lo quitamos de encima, copón!!! (y no decimos lo de copón gratuitamente...). A las 23:00 pedimos la cuenta, pagamos y nos vamos sin llegar a la posible hora de cierre del txotx, por la carga de sidra que llevábamos entre pecho y espalda, y aún así somos de los últimos.

Epílogo

Salimos temprano para nuestros estándares y echamos el clásico trago de dos tintos (rasposos) del año y refresco de kola en el bar de Oialume. Volvemos andando ya que La rodilla de Edu aguanta bien la monótona pero larga caminata hasta Hernani downtown. Esta vez el ascensor para subir al Kaxko sí que funciona, gracias a todos los dioses. Toda la gente de Hernani debe estar de sidrerías, porque el Kaxko parece el cementerio de Polloe, una vez más, así que volvemos a casa para descansar y dormirla.